Posted by: standing_baba | July 5, 2010

Para Los Hispanoparlantes

FOREWORD: Este post es para mis hermanos y hermanas hispanoparlantes que me han seguido durante mis andanzas via este blog. Es imposible traducir todo lo que escribo en español, y ahora en portuguese, asi que les pido su comprensión. Este blog es en ingles por defecto, no por falta de cariño hacia mi primer idioma adoptado. Queria agradecer su paciencia en cortar y pegar mis cuentos en Google Tranductor con un post dedicado en el idioma que siempre amaré, al pesar de que portuguese viene intentando robar su espacio en mi corazon. Lo siguiente es un correo a una amiga española (catalana, perdon, perdon) que decidí postear porque habla sobre mi tiempo aqui en el estado de Mina Gerais, Brasil.

NOTE: English speakers can use Google Translator here.

Vista desde el Grande Hotel de Niemeyer en Ouro Preto

Ni voy a leer de nuevo el ultimo correo que me mandaste. Tanto ha pasado desde entonces que es mejor que empiezo fresco, con el papel en blanco, permitiendo salir al aire todo lo de mi mente. El paisaje desde este balcón: colinas y montañas que, sin saber nada de minería, obviamente contienen venas de algún tipo de metal u otro; unas casas con tejas antiguas al estilo portuguese que desafían la gravidad con pegar a las mismas montañas en las partes mas empinadas; y un cielo gris que acentúa todavía mas el verde invernal del césped y los azules diferentes de las puertas y ventanas de las casas blancas que al pesar de haber sido adaptadas por el frio parecen mas adequadas para el sol y las brisas calientes del mediterraneo.

Todo esto es una pequeña parte de Ouro Preto, la parte que se ve desde el unció lugar de la ciudad donde se encuentra wifi: un hotel feo, al estilo 70s, con decoraciones que no han cambiado en décadas, hecho por el arquitecto famoso brasileño Neimeyer, el mismo que diseñó la capital Brasilia. Hace media hora que estoy sentado aquí en una mesa con un mantel amarillo, como el que tuvo mi abuela en su sala de comer, y ningún mesero se ha molestado pedirme si quiero tomar alguna cosa. Pues, de costumbre yo como en los lugares del pueblo, los mismos en que a veces se tiene que gritar el pedido al cocinero, así que no se si esto de no estar atentido es parte de los lugares elegantes en Brasil o simplemente mal servicio, ja.

Estacion de tren en Mariana

Llegué a la ciudad en un tren desde otra ciudad colonial se llama Mariana, unos 20 kilómetros de aquí. (Alli vi, con tristeza, la derrota de Brasil por los holandeses que jugaron con una eficiencia militar. Cuidado, España, cuidado). Para que sepas, ni hice trampa en subir el tren. Estoy con buena conciencia. Tomar los pocos trenes que quedan en Sudamerica para mi es mas como una forma de preservacion de cultura ferrocarril y no siento mal por haberlo hecho, al pesar de que este es un viaje en bici y quiero poder decir lo mismo al llegar a Buenos Aires.

La Maria Fumaça (Photo por: aurelio.net)

Me fascinan los trenes porque pasan por naturaleza que seria imposible de ver en vehículos normales (incluyendo bicis como las mías que no son de montana). Me gusta imaginar desde la ventana del vagón que me encuentre en otra época libre de tanta urbanizacion y publicidades publicas que distraen el ojo, explorando y estudiando y llegando mas cerca a tierras que no tienen ley ni la rutina de civilizacion. Este tren fue especialmente interesante por su estilo antiguo que había sido preservado para uso turístico; los vagones están hechos de madera y creo que usa el mismo sistema de antes de vapor y carbón. En fin, fue un viaje lindo y rápido de una hora que me ahorró un día de pura y sudorosa subida por las montañas.

Puesta del sol sobre Belo Horizonte

Hace una semana dejé la ciudad de Belo Horizonte donde sentí como finalmente había llegado a un lugar en que podría imaginarme con una casa, un trabajo, una vida sedentaria un poco mas normal por un rato—todo lo que busco en Brasil para perfectionar mi portugués y ganar experiencia laboral. Un amigo americano que conocí en México y que visité en Colombia ha conseguido todo lo arriba y me ayudó muchismo en sentirme cómodo durante mi estadía.

Siento que al fin de este capitulo de mi vida, cuando eventualmente deje la bici para seguir con otros planes, voy a recordar Belo Horizonte como la ciudad que mas me gustó en Sudamerica, no porque es especialmente única o bonita, pero porque conocí mucha gente buena que ahora considero amigos de verdad. Después de pasar tanto tiempo con ellos, la mayoría brasileños, mi portugués ha mejorado bastante y a un ritmo rápido inimaginable cuando crucé la frontera hablando portañol y pidiendo comida con maniobras de mis manos. Sin embargo, sigo al sur, pedaleando. Con dedicación. Voy a conocer mas del pais y acercarme a Argentina un poco antes de aquiler un apartamento y atacar empresas con mi currículum. Y gracias por el contacto en Sao Paulo. Muchos brasileños me han dicho que los visitantes, y los mismos residentes, aman u odian la ciudad, que no da un sentimiento neutral. Por eso mi imagen de la ciudad enorme hasta ahora no es tan buena; me hace pensar que no voy a querer vivir y trabajar allí, pero todo es posible. Cuando llegue tal vez te pida los datos de tu amigo. Podría ser divertido conocerlo y pasear por la ciudad juntos.

En todos sentidos, emocionalmente, físicamente, espiritualmente, me encuentro bien. Las cosas que me preocuparon antes dejaron de ser importantes, como seguir un plan estructurado de viaje o pensar siempre en lo que sigue. Todo es como es; vendrá lo que vendrá. Supongo la actitud con que vivo ahora sería mas vagabunda que nunca si no fuera por el hecho de que también me preocupo menos por el dinero. Brasil es mucho mas caro que cualquier otro país de Sudamerica y a veces las cosas cuestan lo mismo que en los EE.UU. Ahora, acepto que así es y disfruto de la vida. No pienso mucho en gastar o no gastar, simplemente hago lo que quiero y anoto mis gastos para luego postear mi informe semanal. Por suerte, mis gustos son simples y hasta mi idea de entretenimiento lujoso nunca va mas allá de un concierto o una noche de sushi.

Hare Krishnas (Photo por: darkchicles.files.wordpress.com)

Un cuento interesante antes de despedirme: Conocí un hombre hare krishna en Belo Horizonte. Estuve caminando con mi amigo americano por las calles del centro y pasamos una esquina en que había hombres en batas naranjadas con lineas de arcilla en sus frentes quienes entregaban libros y folletos sobre sus creencias. Quería seguir caminando después de un simple ‘no gracias,’ pero mi amigo, siendo el gran corazón que es y siempre interesado en cosas de la mente, paró por hablar. Tuve mi bici conmigo (sin carrito) y mientras que un hare krishna conversaba con mi amigo un otro se me acercó y empezó a hablar.

Le conté que estaba viajando en bici por Sudamerica. El ya lo sabia—los viajeros reconocen uno al otro. Tuvimos muchas cosas en común; también lo sentí antes de profundizar mucho en la conversación. El había viajado por toda Asia en bici por dos años, se graduó de la escuela secundaria en los EE.UU. cerca de donde crecí, y llevaba cinco años en total viajando por el mundo, los últimos tres como hare krisha tratando de crear consciencia sobre la necesidad de despertar y entender este “sistema” en que nos encontramos. Bien.

Hare Krishna (Photo por: salagram.net)

Lo mas interesante, sin embargo, fue cuando, con toda sinceridad y sin intención de entrar en un discurso planeado para venderme sus ideas, me preguntó por que hago lo que hago, o sea, porque lo de la bici. Mientras que pensé en como responderle, el seguía diciendo que el viajaba porque le gustó el estilo de vida que proporciona moverse y conocer cosas y lugares nuevos, que ya había descubierto que nuestras necesidades fueron mucho menos de que la sociedad le había enseñado, que lo material no tuvo nada que ver con la felicidad verdadera y duradera, pero todavía sintió en sus andanzas una vaciedad que le dejó sin proposito. Allí es cuando conoció sus “hermanos” hare krishnas y se puso a estudiar con ellos. Desde aquel momento, encontró la felicidad que buscaba.

Me dio un libro que leí en unos días. He pensado mucho en lo que habla y, al pesar de la apariencia física de los hermanos, con las batas y cabezas rapadas, y las ideas poco racionales como la de reencarnación, creo que esta gente no esta loca. Al contrario, creo que ellos son mas sanos y felices que los mismos que los miran con un arrogante juicio, y hasta con odio. Después de ese encuentro, nunca vi el mismo que me dio el libro cuando visitara el centro, pero si vi otros. Me pondría a observarlos a distancia mientras que, a veces con éxito, a veces con una desaprobación total de los peatones que pasaron, intentaron repartir sus materias y hablar cara a cara con las personas. Me di cuenta mirándolos de que realmente son felices, que había una gran diferencia entre la “energía” que emitieron y la de la mayoría de la gente que andaba con prisa en la calle con su estres aparente en sus cuerpos y maneras de ser. Supongo que esto no es un cuento exactamente, pero algo interesante que me pasó y una observación que me hizo pensar y reforzó la lección que habia aprendido hace mucho y reaprendo cada cuanto de que el mundo es como lo percibes, no una sola realidad inflexible….

…Escribí mucho sobre mi mismo; ahora solo voy a resumir lo que me escribiste con esto: todas tus noticias me agradan y me gusta saber que todo anda bien, sea hasta lo cotidiano y aburrido de tu vida, como dices. Al final, esas cosas son la vida y cada detalle tiene un poco de magia si sabes como desenterrarla y separarla de lo normal, lo cotidiano siendo tambien una cierta forma de magia si te pones a pensar….

Si este correo lee un poco raro es porque he estado tan enfocado en el portuguese que casi olvidé mi español. Me estoy quedando con un pareja argentina/brasileña y ha sido buena practica conversar con ellos en dos idiomas. Es dificil a veces saltar desde un lado del cerebro al otro y decir lo que quiero sin mezclar palabras. Creo que va a ser la ultima prueba de fluidez poder hablar con una persona en español y otra en portuguese en la misma mesa sin confundir ni una palabra. Casi, casi, casi puedo y se que voy a poder en poco tiempo….


Responses

  1. Trevor :
    Muito interessante … estive em BH este fim de semana e encontrei também com este grupo de Hare Krishna na feira hippie. Achei muito interessante o mantra… a vestimenta … a dança…
    Depois te envio as fotos para vc postar…

    • Angela! Sim, os caras Krishna estao em todas partes em BH. Deve falar com eles. Nao sao agresivos e tem muito paciencia com suas perguntas. Pra mim foi uma experiencia positiva aprender mais sobre eles e conhecer pessoas que creem tanto que sintem a necesidad de estar na rua distribuindo info. Normalmente nao gosto das pessoas que gritam suas crencas ao mundo mas os Krishas o facem com um jeito mais respeitoso e divertido, como criancas curiosas, e os respeito por isso. Envia-me as fotos por favor! Beijo.

  2. Yo Trevor,
    Welcome to Paraty!
    Nice Blog…

    Tadeu Kobna.


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Categories

%d bloggers like this: